Exploraciones recientes muestran potencial para ampliar recursos y producción de oro
Buenaventura está apostando fuerte por convertir a San Gabriel en uno de los proyectos auríferos más importantes de Perú en las próximas décadas. La compañía anunció que evalúa extender la vida útil de la mina hasta por 16 años adicionales, luego de obtener resultados positivos en campañas recientes de exploración alrededor del depósito principal.
El proyecto, ubicado en la región de Moquegua, ya es considerado el principal activo de desarrollo de la empresa. Actualmente posee más de 1,8 millones de onzas de reservas de oro y supera las 2,4 millones de onzas en recursos medidos, indicados e inferidos, cifras que podrían seguir aumentando conforme avancen las perforaciones.
San Gabriel produjo su primera barra de oro en diciembre de 2025 y actualmente se encuentra en etapa de ramp-up operativo. La empresa espera procesar alrededor de 2.000 toneladas por día hacia finales de 2026, antes de alcanzar su capacidad nominal de 3.000 toneladas diarias en 2027.
Una vez estabilizada la operación, Buenaventura proyecta producir más de 100.000 onzas de oro anuales, consolidando a San Gabriel como uno de los pilares de su portafolio. Esto es especialmente relevante para la empresa, que históricamente ha dependido de múltiples minas de menor escala distribuidas en distintas regiones del país.
Pero el proyecto también enfrenta desafíos técnicos importantes. Aproximadamente el 90% de la roca del yacimiento presenta baja calidad geomecánica, lo que obliga a utilizar métodos de minería subterránea más complejos y avanzados para garantizar estabilidad, seguridad y menor dilución del mineral.
Para enfrentar este problema, Buenaventura implementó un método de explotación subterránea que, según la empresa, no había sido utilizado previamente en Sudamérica. El objetivo es mejorar la selectividad del mineral, reducir pérdidas y aumentar seguridad operativa dentro de zonas de roca débil.
La estrategia refleja una tendencia cada vez más común en América Latina: extender la vida de minas existentes mediante exploración brownfield, en lugar de depender únicamente de nuevos proyectos greenfield, cuyos costos y tiempos de desarrollo son mucho mayores.
Además, el crecimiento de San Gabriel llega en un contexto favorable para el oro, impulsado por tensiones geopolíticas, incertidumbre económica y fuerte demanda de activos refugio. Esto mejora el atractivo económico de proyectos auríferos de largo plazo como este.
En paralelo, Buenaventura también viene impulsando otros grandes proyectos en Perú, incluyendo Trapiche, un megaproyecto de cobre de más de US$3.400 millones aprobado recientemente a nivel ambiental. Esto muestra cómo la empresa busca equilibrar expansión en oro y cobre dentro de una estrategia minera más diversificada.
Fuente: Latam Mining




