El reciente reporte de Cochilco advierte que la producción de cobre fundido en el país cayó a mínimos históricos en 2025. El mercado global enfrenta una fuerte escasez de concentrados que hundió los cargos de tratamiento (TC/RC) a terreno negativo.

La industria nacional de fundiciones enfrenta un punto de inflexión estructural. El reciente informe “Mercado de Concentrados e Industria de Fundiciones 2026” elaborado por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) advierte sobre una pérdida de relevancia de Chile en la etapa de procesamiento, en contraste con un dominio cada vez más absoluto por parte del mercado asiático.

Durante 2025, la producción de cobre fundido en el país retrocedió un 17,2%, alcanzando aproximadamente 821 mil toneladas. Esta cifra representa el nivel más bajo de toda la serie histórica, reduciendo la participación mundial de Chile al 4,2%, muy distante del 13,3% que ostentaba en la década de 1990. En paralelo, la matriz productiva chilena se focaliza de manera creciente en los concentrados de cobre, los cuales representan casi el 64% de la producción nacional, mientras que la vía hidrometalúrgica (cátodos SX-EW) descendió al 21%.

Dependencia comercial y brecha tecnológica

Esta primarización de la matriz arrastra importantes desafíos comerciales. En 2025, el 67% de las exportaciones de concentrados de cobre de Chile tuvo como destino único a China. Esta concentración, si bien garantiza el acceso al principal polo mundial de fundición, incrementa drásticamente la exposición del país a cambios en la demanda, políticas industriales y condiciones contractuales de la nación asiática. Por el contrario, las exportaciones de cobre refinado chileno mostraron una reorientación hacia Estados Unidos, mercado que absorbió el 42% de los envíos locales.

El análisis de competitividad operacional evidencia un panorama complejo. A pesar de contar con 5,44 millones de toneladas anuales de capacidad de tratamiento —la mayor de América Latina—, las fundiciones chilenas registran una tasa de utilización de apenas el 60%. Esta subutilización contrasta fuertemente con la industria en China, donde la utilización promedia el 83%.

Las brechas se profundizan en la estructura de costos:

  • El costo directo (cash cost) en Chile promedia US$ 280 por tonelada métrica seca (tms), frente a los eficientes US$ 58/tms que exhibe el primer cuartil en China.
  • El ítem de mano de obra en las fundiciones nacionales se eleva a US$ 91/tms, mientras que en China es de apenas US$ 8/tms.
  • Los “otros costos” (que incluyen mantención y reparación) impactan con US$ 127/tms en Chile, versus los US$ 17/tms del gigante asiático.

A nivel tecnológico, la matriz chilena depende significativamente de tecnologías de fusión y conversión batch (como el Convertidor Teniente, que abarca el 40% de la capacidad nacional), limitando la eficiencia térmica. La industria mundial y china, en cambio, ha convergido hacia la tecnología continua de gran escala (Flash), que representa más del 55% de la capacidad global en sus configuraciones puras o híbridas.

Colapso de los TC/RC y la transición contractual

El escenario externo no entrega mayor margen de maniobra. La masiva expansión de la capacidad de fundición en Asia, sumada a una oferta minera restringida por menores leyes y disrupciones operacionales (como los problemas en Grasberg, Cobre Panamá y El Teniente), generó un déficit estructural en el mercado custom de concentrados.

Esta escasez desplomó los Cargos de Tratamiento y Refinación (TC/RC) en el mercado spot hacia mínimos históricos, cruzando la barrera de los valores negativos. Ante la obsolescencia del tradicional benchmark anual fijo (que para 2026 resultó insostenible), la industria comenzó a transitar hacia modelos contractuales híbridos, como el Floor Index Mechanism. Este sistema ajusta la tarifa periódicamente según índices spot publicados por agencias, pero establece un precio piso (floor) para proteger financieramente a las fundiciones ante escenarios de extrema volatilidad.

Frente a la estrechez de la maquila, la viabilidad del negocio de fundición depende crecientemente de la captura de valor a través de los subproductos. El informe destaca que el ácido sulfúrico se ha consolidado como un determinante crucial de los márgenes operacionales, donde Chile posee una ventaja logística inherente por su cercanía a las operaciones de hidrometalurgia que demandan este insumo crítico.

En su conclusión estratégica, la autoridad técnica enfatiza que la prioridad para Chile no reside en aumentar de inmediato su capacidad nominal de fusión, sino en transformar la infraestructura existente en producción competitiva. Cualquier evaluación para nueva capacidad deberá exigir tecnologías continuas eficientes, maximización de créditos por subproductos y garantizar una alta utilización que sustente una rentabilidad económica y social positiva.

Si te interesa recibir noticias publicadas en Reporte Minero | El portal de minería en Chile, inscribe tu correo aquí

Si vas a utilizar contenido de nuestro diario (textos o simplemente datos) en algún medio de comunicación, blog o Redes Sociales, indica la fuente, de lo contrario estarás incurriendo en un delito sancionado la Ley Nº 17.336, sobre Propiedad Intelectual. Lo anterior no rige para las fotografías y videos, pues queda totalmente PROHIBIDA su reproducción para fines informativos.

COMENTA AQUÍ

Este contenido lo puedes visitar en la página de sus creadores en:

https://www.reporteminero.cl/noticia/noticias/2026/09/fundiciones-chilenas-operan-60-capacidad-china-domina-produccion-2026

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *