La alianza academia-industria traspasó operaciones analíticas desde Tucson a la Región de Antofagasta, formando talento especializado y expandiendo su alcance a operaciones en cinco continentes.
La industria minera chilena enfrenta un desafío crítico para sostener su competitividad: la disponibilidad de capital humano especializado. Según proyecciones del Consejo de Competencias Mineras y el Programa Eleva, el sector demandará más de 34 mil nuevos trabajadores hacia 2032. En este contexto, la Región de Antofagasta ha posicionado un centro tecnológico que hoy brinda soporte analítico a faenas de África, Asia, Europa, Norteamérica y Australia.
El laboratorio de desarrollo y servicio técnico en hidrometalurgia ubicado en la Universidad Católica del Norte (UCN), inaugurado en 2022, operaba inicialmente en alcance local. Sin embargo, la alianza estratégica con BASF le permitió asumir un rol de envergadura internacional: trasladar desde el centro de estudios avanzados de la compañía en Tucson (Estados Unidos) las operaciones de soporte técnico global. Este traspaso de responsabilidades obligó al equipo antofagastino a adaptar rápidamente sus procesos para responder directamente a requerimientos analíticos de operaciones mineras distribuidas en múltiples continentes.
El modelo de formación ya genera resultados concretos. El laboratorio ha capacitado nueve profesionales jóvenes: cinco practicantes y cuatro memoristas. De ellos, tres fueron contratados para atender operaciones internacionales y dos se integraron al sector minero. Además, el recinto participa en ferias vocacionales para escolares de cuarto medio, buscando romper el sesgo que limita la minería al trabajo directo en faena.
Valor integral de la investigación en laboratorio
Javiera Cortés, Analista Químico en BASF Chile, explica que la experiencia en investigación y laboratorio trasciende los procesos operativos: “Aunque la minería suele asociarse principalmente a las operaciones en terreno, el laboratorio cumple un rol fundamental en la comprensión y optimización de los procesos. La experiencia en investigación y laboratorio entrega una visión integral que permite formarse como profesionales más completos y preparados para aportar valor a la minería”.
Valentina Rodríguez, quien ingresó al programa realizando su memoria de titulación y hoy es Analista Químico en BASF, enfatiza el impacto de la formación integrada: “El trabajo en el laboratorio ha fortalecido mi formación, ya que me permite observar diariamente la aplicación práctica de conceptos que abordo en mis estudios, generando una visión más integral de la industria minera y de los desafíos tecnológicos que enfrenta. Para quienes estudian carreras afines, esta experiencia permite conectar la teoría con la práctica y desarrollar habilidades altamente valoradas en la industria”.
Expansión multidisciplinaria y posicionamiento regional
La estrategia de la alianza UCN-BASF va más allá de responder demandas inmediatas. El próximo desafío es expandir la colaboración hacia los departamentos de Química, Farmacia y Biotecnología de la UCN, reconociendo que la innovación en minería exige miradas multidisciplinarias.
El objetivo de fondo es transformar el paradigma regional: posicionar el norte de Chile no solo como una de las principales reservas de recursos naturales del planeta, sino como un centro de talento científico capaz de exportar soluciones analíticas de primer nivel hacia operaciones mineras globales. Esta alianza academia-industria representa un modelo replicable para sostener la competitividad del sector ante la creciente demanda de capital humano especializado.



