Vicepresidente del IIMP advierte que demoras en procedimientos restan competitividad frente a otros destinos, en contexto de cartera de proyectos superior a US$64.000 millones.
Lima, 23 de septiembre de 2026. La predictibilidad en los procedimientos de permisos se ha convertido en un factor determinante para la competitividad minera peruana. Así lo advirtió Tomás Gonzales, vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), quien sostuvo que las demoras administrativas pueden restar capacidad de atracción de capital, tecnología y talento frente a otras jurisdicciones mineras globales.
En contexto de una cartera de proyectos mineros superior a los US$64.000 millones, Gonzales enfatizó que en minería, donde desarrollar un yacimiento demanda entre 10 y 20 años, los plazos son críticos para convertir potencial geológico en inversiones efectivas.
“En minería, donde desarrollar un yacimiento puede tomar entre 10 y 20 años, los plazos son determinantes. El Perú compite por capital, tecnología y talento con otros países, por lo que necesitamos procedimientos predecibles, eficientes y capaces de acompañar oportunamente las inversiones”, manifestó Gonzales en su columna del Semáforo Minero.
Demanda global impulsa oportunidad minera
La oportunidad actual está respaldada por tendencias internacionales de largo plazo. Transición energética, desarrollo de inteligencia artificial, expansión de centros de datos y electrificación están generando demanda sostenida por cobre, oro y plata, los principales minerales de la cartera peruana.
Sin embargo, Gonzales advirtió que “tener recursos no es suficiente. Uno de los retos pendientes es agilizar los permisos y viabilizar los proyectos”, señalando que la disponibilidad de minerales no garantiza su conversión en producción sin marcos institucionales eficientes.
Minería como motor regional
Durante el segundo trimestre de 2026, la actividad económica creció en 19 departamentos peruanos, con 12 registrando tasas superiores al promedio nacional de 2,6%. Regiones como Lambayeque, Ica, Cajamarca, Moquegua y Arequipa mostraron mejor desempeño, impulsadas significativamente por operaciones mineras.
En Ica, el crecimiento fue liderado principalmente por minería, mientras que en Arequipa esta actividad contribuyó a una expansión de 4,2%. El vicepresidente del IIMP destacó que el impacto económico de la minería trasciende las operaciones propias, movilizando proveedores, servicios, empleo e ingresos en territorios.
El desafío institucional actual radica en transformar el favorable escenario internacional y el potencial de recursos naturales en mayor inversión, producción y mejores condiciones de vida, acompañados de un marco regulatorio que garantice predictibilidad a los inversores.



