La productividad de la minería chilena ya no se juega principalmente en la ley del mineral, sino en la calidad y la oportunidad de la información con que se toman las decisiones. Esa es la lectura que deja la nota que El Mercurio Innovación publicó el 24 de septiembre de 2026, en la que Fabiola Romo Pino presenta a cinco startups chilenas que buscan elevar la productividad minera: ChucaoTech, Bruna AI, Konatec, NanduX y TerraSur Geofísica.
Leídas por separado, son cinco historias de emprendimiento. Leídas juntas, dibujan un mapa bastante preciso de dónde está hoy la frontera de la innovación en el cobre y de cuál sigue siendo su principal obstáculo.
El problema de fondo: más cobre con menos ley
El diagnóstico es conocido. Las leyes del mineral caen, los costos suben y, según recoge la nota, en Hacienda preocupa una eventual “recesión del cobre”. Al mismo tiempo, la demanda no da tregua: citando proyecciones de S&P Global, ChucaoTech plantea que hacia 2040 la demanda mundial podría llegar a 42 millones de toneladas anuales, con una brecha de oferta cercana a 10 millones de toneladas.
En ese escenario, la pregunta relevante deja de ser cuánto cobre hay y pasa a ser cuánto podemos extraer de manera rentable con los activos que ya existen. Las cinco startups responden a esa pregunta desde distintos puntos de la cadena de valor, y esa distribución es lo más interesante del conjunto.
Ordenadas a lo largo del proceso, las cinco recorren una secuencia completa: observar el subsuelo, interpretarlo, predecir el mineral que llegará a planta, controlar el proceso y recuperar más cobre.
| Empresa | Tecnología | Etapa | Qué mejora | Madurez |
| NanduX | Muografía, gravimetría y sísmica pasiva con IA | Exploración | Observar | Piloto en una faena de pequeña minería en Taltal; ronda pre-seed |
| TerraSur Geofísica | Magnetotelúrica 3D con aprendizaje profundo e inferencia bayesiana | Exploración | Interpretar | TRL 5 declarado; segundo proyecto StartUp Ciencia |
| Bruna AI | IA predictiva de calidad del mineral | Planificación y planta | Predecir | Piloto en una mina de hierro; contrato con BHP Escondida |
| Konatec | Reología en línea (KRheo) e IA (RheoThink) | Procesamiento | Controlar | Instalado en al menos siete operaciones de la gran minería |
| ChucaoTech | Nanoburbujas de oxígeno para lixiviación (Nanolyx) | Recuperación | Recuperar | De 3 a 7 puntos de recuperación en pruebas informadas por la empresa |
Exploración: ver mejor antes de perforar
NanduX, fundada por Sebastián Tapia y Miguel Arratia, adapta la muografía a la exploración minera. Los muones son partículas generadas cuando los rayos cósmicos interactúan con la atmósfera y pueden atravesar cientos o miles de metros de roca, lo que permite obtener imágenes del interior de estructuras de forma similar a una radiografía. La técnica ya se ha usado para estudiar volcanes, inspeccionar reactores nucleares y descubrir cámaras ocultas en las pirámides de Egipto. La plataforma de NanduX combina los muones con gravimetría, sísmica pasiva e inteligencia artificial, y hoy se valida en una faena de pequeña minería cerca de Taltal, con apoyo del instrumento Innova Región del Comité Corfo Antofagasta. La empresa además levanta una ronda pre-seed y fue seleccionada por Start-Up Chile.
TerraSur Geofísica, con base en Concepción, trabaja con magnetotelúrica para caracterizar el subsuelo en tres dimensiones. Su equipo, integrado por Nicole Krumm, Vicente Yáñez, Natalia Díaz y Katarzyna Slezak, pone el acento en algo más sutil que la imagen: la cuantificación de incertidumbre. En lugar de entregar un único modelo geofísico, entregan miles de soluciones posibles y la probabilidad de cada una. Según la propia empresa, su software combina aprendizaje profundo con inferencia bayesiana y está en TRL 5, es decir, validado con datos reales en un entorno relevante. Con StartUp Ciencia 2026 suma su segundo proyecto de ese concurso de ANID.
Ambas atacan el mismo costo. Según TerraSur, una campaña de perforación puede costar hasta US$10 millones, y buena parte de ese gasto se pierde cuando se perfora donde no había nada. Reducir la incertidumbre antes de perforar es, en la práctica, aumentar la productividad del capital de exploración.
Procesamiento: decidir antes de que llegue el laboratorio
Konatec nació en 2018 de la mano de Miguel Parra, Leopoldo Gutiérrez y Arturo Rock, a partir de una brecha concreta: la reología de la pulpa, es decir, cómo fluye y cómo interactúa con los equipos, seguía conociéndose de manera parcial. Su sistema KRheo funciona como un laboratorio en tiempo real dentro de la planta y mide viscosidad, yield stress, concentración de sólidos, pH, ORP y granulometría, con más de 1.300 datos diarios por variable. Sobre esos datos opera RheoThink, un agente de inteligencia artificial que detecta desviaciones y emite alertas tempranas. Según InvestMETS, su tecnología está instalada en operaciones como Escondida, Spence, Collahuasi, Chuquicamata, Andina, Ministro Hales y Sierra Gorda, y la empresa informa que en el circuito rougher de flotación de un cliente logró un aumento de 2,6% en recuperación de cobre, equivalente a unos US$80 millones de ingresos anuales adicionales.
Bruna AI, fundada por Madeleine Valderrama, parte de una observación similar. Los resultados de laboratorio llegan cuatro, ocho o 24 horas después de tomar la muestra, y para entonces el mineral ya pasó por el proceso. Su solución predice la calidad del mineral con hasta un día de anticipación, lo que permite ajustar mezclas y dosificación de insumos antes y no después. En un piloto en una mina de hierro logró una mejora considerable en recuperación por valor económico, y acaba de adjudicarse un contrato con BHP en Escondida. La empresa también publica un caso en una planta de procesamiento de molibdeno, donde informa un 97% de precisión en la predicción de calidad de materias primas y una reducción de 3,1% en el consumo de oxígeno del reactor.
Lo que une a ambas es el tiempo. En una planta concentradora, el costo de una mala decisión crece con cada hora que tarda en detectarse. Ambas convierten una variable que se medía tarde, o no se medía, en una variable de control operacional.
Recuperación: más cobre del mismo mineral
Las cuatro empresas anteriores producen o usan mejor información sobre el mineral y el proceso. ChucaoTech hace algo distinto: interviene directamente la química del proceso.
ChucaoTech, fundada por Tomás Bravo y José Pablo Puga, trabaja en lixiviación. Su tecnología desarrolla una formulación específica de concentración de gases según la mineralogía y la refractariedad del mineral, con el fin de optimizar las condiciones químicas de la solución lixiviante. La base es Nanolyx, un sistema de nanoburbujas que trabaja solo con oxígeno y agua y se integra en los circuitos existentes de las pilas. Según El Mercurio, la empresa ha obtenido aumentos de recuperación de entre tres y siete puntos porcentuales, tanto en óxidos como en sulfuros primarios y secundarios. En 2025 obtuvo el segundo lugar del Supernova Challenge 2.0 en Dubái, entre más de 1.700 startups, como parte de una delegación apoyada por ProChile.
El argumento económico es poderoso porque no exige nuevos activos. Se trata de producir más cobre a partir del mismo mineral y con la infraestructura existente, sin aumentar en la misma proporción el consumo de agua, energía o insumos. En una industria donde cada nuevo proyecto enfrenta años de permisos y miles de millones de dólares en inversión, unos pocos puntos de recuperación en una operación existente pueden valer más que muchos anuncios de expansión.
El hilo común: la productividad como problema de información
Ninguna de estas cinco empresas aumenta la ley del mineral, porque eso no es posible. Cuatro de ellas mejoran la información con que se decide qué perforar, qué mineral enviar a planta y cómo operarla. En exploración, esa información reduce el riesgo de perforar a ciegas; en procesamiento, adelanta decisiones que antes llegaban tarde. ChucaoTech completa el cuadro por otra vía: en lugar de medir mejor el proceso, lo modifica para extraer más cobre del mismo mineral. Reducir la incertidumbre e intensificar el proceso son las dos palancas de productividad que quedan cuando la ley ya no ayuda.
Esto tiene una implicancia que va más allá de las startups. Si la productividad minera depende cada vez más de la información, entonces la ventaja competitiva de las operaciones chilenas no estará solo en sus yacimientos, sino también en su capacidad de incorporar datos, sensores y modelos en la toma de decisiones. Esa capacidad no se compra con un contrato: se construye con equipos que sepan usar lo que estas tecnologías entregan.
También conviene leer con cuidado lo que la nota no dice. Casi todas las cifras de impacto provienen de las propias empresas o de pilotos acotados. Como advierte la propia Valderrama, hay que ser cuidadosos al hablar de porcentajes de mejora, porque el resultado depende del mineral, del proceso y del punto de partida de cada faena. Esa honestidad es una buena señal, y también un recordatorio de que la evidencia a escala todavía está por construirse.
El cuello de botella: del piloto a la adopción a escala
Las cinco empresas están en etapas muy distintas. Konatec ya tiene su tecnología instalada en al menos siete operaciones de la gran minería, y Bruna AI acaba de firmar con BHP. TerraSur declara TRL 5, es decir, validación con datos reales pero todavía lejos de la operación continua. NanduX está probando su plataforma en una faena de pequeña minería mientras levanta capital pre-seed. Esa dispersión retrata bien el ecosistema: la tecnología existe, pero el camino desde la validación hasta la adopción a escala sigue siendo largo y costoso, y Konatec muestra que recorrerlo toma años.
En Chile el problema rara vez es la falta de ideas. Lo difícil es el tramo que viene después del piloto exitoso. Una startup puede demostrar resultados en una faena y aun así quedar atrapada entre requisitos de HSE, procesos de compra diseñados para proveedores consolidados y la ausencia de un responsable interno que convierta el piloto en estándar operacional. Por eso instrumentos como los pilotos pagados, los pasaportes de validación y las compras de innovación no son un detalle administrativo, sino la infraestructura que decide si estas tecnologías escalan o se quedan en la nota de prensa.
Desde 2016 enseño innovación y emprendimiento en minería en la Universidad de Chile, y desde Duam acompaño a empresas del sector en estos procesos. Lo que más se repite no es el piloto que falla, sino el piloto que funciona y aun así no se adopta.
Para las mineras, la pregunta no debería ser si estas soluciones funcionan en abstracto, sino qué evidencia necesitan para adoptarlas y en cuánto tiempo pueden generarla. Mientras ese tramo siga dependiendo de la voluntad de un gerente entusiasta, la productividad que prometen estas startups llegará más lento de lo que la industria necesita.
Cierre
La nota de El Mercurio muestra que Chile tiene talento emprendedor capaz de atacar la productividad minera en toda la cadena: en exploración, en planta y en recuperación. El desafío ya no es técnico en primer lugar, sino institucional y organizacional. Si queremos que la respuesta a la caída de las leyes venga también de la innovación local, necesitamos acortar la distancia entre el piloto que funciona y la operación que lo adopta. Ahí se juega buena parte de la competitividad del cobre chileno en la próxima década.
Análisis MiningTrends
MiningTrends analiza señales tecnológicas, proyectos, inversiones e innovaciones para identificar tendencias que pueden transformar la industria minera.
HECHO: cinco startups chilenas, NanduX, TerraSur Geofísica, Bruna AI, Konatec y ChucaoTech, desarrollan tecnologías para elevar la productividad minera desde la exploración hasta la recuperación de cobre, en un contexto de leyes decrecientes y una brecha de oferta proyectada cercana a 10 millones de toneladas anuales hacia 2040.
SEÑAL: su madurez va desde TRL 5 y pilotos en pequeña minería hasta tecnología instalada en al menos siete operaciones de la gran minería chilena, como en el caso de Konatec.
TENDENCIA: la productividad minera se desplaza desde la escala hacia la reducción de incertidumbre y la intensificación de procesos, y su principal cuello de botella ya no es tecnológico, sino la adopción a escala.
Fuentes principales
- El Mercurio Innovación, Fabiola Romo Pino, “Cinco startups chilenas que buscan elevar la productividad minera”, 24 de septiembre de 2026.
- Am Canal, “Tecnología a través de rayos cósmicos impulsa la exploración minera mediante innovador piloto en Taltal”, 24 de septiembre de 2026.
- TerraSur Geofísica, “Software”, estado de desarrollo de su plataforma de modelación magnetotelúrica 3D.
- TerraSur Geofísica, “Start Up Ciencia 2026 y OpenStartup G7”, 23 de enero de 2026.
- Bruna AI, “Optimización Predictiva en la Industria Minera”, caso de estudio en procesamiento de molibdeno.
- Konatec, “KRheo: Reómetro en línea para minería que optimiza recuperación, agua y energía”, 17 de marzo de 2026.
- InvestMETS, “Konatec fills process monitoring gap”, 3 de septiembre de 2026.
- ChucaoTech, “Nanolyx: la innovación en Minería sostenible”, 14 de octubre de 2025.
- ChucaoTech, “Expand North Star – Supernova Challenger 2.0”, 16 de octubre de 2025.

