Hace unos días, Escondida ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) la construcción de una nueva concentradora, por más de US$5.000 millones, mientras que El Abra presentó a tramitación una expansión por un monto de US$7.500 millones.

Para el académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo (UDD), Ronald Guzmán, estos hitos reflejan que “Chile es un país minero por tradición y líder productivo en ciertos minerales como el cobre, por lo tanto, hay aporte a la economía como aporte al PIB”, y analiza el desafío que conlleva la materialización de iniciativas de esta envergadura.

¿Qué nos dice el aumento de la cartera de inversión minera sobre el momento que está viviendo la industria en Chile? ¿Desde cuándo se está viendo esto?

Este aumento en la inversión es la mejor señal de que Chile es el mejor destino para inversiones mineras y de cierta forma, con los incentivos ya sea a la inversión (tipo DL 600) u otras en materias de mejorar plazos en permisos, parte de importante de esta inversión se comenzará a materializar una vez cumplan todos los requisitos, en particular los relativos a evaluaciones de impacto ambiental.

Cabe destacar que Chile no corre solo en inversiones en metales como el cobre o el litio, compite con otros países con yacimientos de mejor calidad, pero dado el riesgo (político, social), menor infraestructura y capital humano especializado, Chile sigue siendo competitivo y hay que cuidar eso. La inversión minera es para proyectos de largo plazo, muchos de los cuales pueden tener ingenierías de hace más de cinco años avanzando, por lo que esta inversión no es sólo señal del mayor precio del oro y cobre por mencionar algunos, es propio del reconocimiento de nuestro país como destino de inversiones mineras.

¿Qué impacto tienen inversiones como Escondida o El Abra en el empleo, las regiones y la economía nacional?

El principal impacto será macroeconómico como aporte al PIB y mayores ingresos vía impuestos, entre otros. No obstante, se debe destacar mucho que parte importante de la inversión es para construir plantas o aumentar la producción, lo que requerirá apoyo de muchas empresas de ingeniería, de insumos y equipos, aumentando el empleo vía estas empresas. Cabe mencionar que inversiones de estas magnitudes pueden implicar empleos de 10.000 a 20.000 trabajadores en etapa de construcción. Por lo que mucha mano de obras será local vía empresas externas, y el desafío es aumentar el abastecimiento de ingenierías y suministros con empresas locales, más que extranjeras.

¿Cómo puede Chile compatibilizar altos estándares ambientales con la necesidad de agilizar la inversión minera?

Las inversiones mineras son grandes para proyectos de largo plazo, y el impacto de una iniciativa minera se estudia y presenta a las autoridades con las medidas de mitigación y control de acuerdo a la legislación vigente. Entonces, lo primero es tener reglas claras y permanentes en el tiempo para cualquier proyecto, no sólo minero, y tener mayor eficiencia en la revisión de los permisos y sus respectivas aclaraciones, en este punto este gobierno ha declarado justamente que mejorará es parte del proceso de evaluación ambiental.

En muchos casos las empresas mineras no sólo cumplen los estándares ambientales que define Chile, sino que también otros a nivel global. El mejor ejemplo es la aplicación del estándar GISTM del ICMM, para los tranques de relave en todo el mundo, elevando la exigencia de gestión y control de este tipo de infraestructura, y comunicación externa. Éste y otros ejemplos son una muestra del espíritu de cumplimiento, propio de inversiones y proyectos de alta envergadura.

Este contenido lo puedes visitar en la página de sus creadores en:

Experto UDD y anuncios de nuevos proyectos: “Se requerirá apoyo de muchas empresas de ingeniería, de insumos y equipos”