Chile implementa reforma tras 13 años que proyecta ahorrar US$267 millones anuales en fletes, pero expone brechas críticas en coberturas de transporte diseñadas solo para operaciones terrestres.
La Ley N° 21.774 de Cabotaje Marítimo, publicada el 19 de noviembre de 2025, marca un quiebre en la logística nacional. Tras 13 años de tramitación legislativa, la normativa abre parcialmente el mercado a naves extranjeras con el objetivo de reducir entre 19% y 39% las tarifas de flete de contenedores y desplazar aproximadamente 700 mil toneladas de carga del modo terrestre al marítimo, especialmente en la zona norte.
El Ministerio de Hacienda proyecta un ahorro anual de US$267 millones para la cadena logística nacional, junto a una reducción de más de 64.000 toneladas de CO2 anuales. Sin embargo, mientras la carga se prepara para transitar hacia esquemas intermodales, las coberturas de seguros de transporte permanecen rezagadas.
La brecha es estructural. Pese a contar con más de 6.400 kilómetros de costa, Chile mueve apenas el 4% de su carga interna por vía marítima. Mover un contenedor entre San Antonio y Punta Arenas cuesta US$2.826, cifra 4,6 veces superior a la de una distancia equivalente hacia Callao, Perú. La nueva ley flexibiliza el ingreso de naves extranjeras en rutas de salida, permite el movimiento de contenedores vacíos entre puertos sin restricción de bandera y habilita licitaciones públicas para volúmenes superiores a 3.000 toneladas.
El desfase en coberturas
Las pólizas de transporte vigentes fueron diseñadas para operaciones exclusivamente terrestres: carga, recorrido, descarga. La operación intermodal que impulsa la ley introduce variables no contempladas en esos esquemas: tiempos de espera en zona portuaria, transbordos entre camión y nave, almacenamiento temporal en recintos portuarios y tramos marítimos con perfiles de riesgo distintos a los de carretera.
Felipe Giménez, especialista en seguros de transporte y logística de Ventus Group, identifica el riesgo principal como contractual: “Cuando la carga empiece a moverse por mar entre puertos y luego en camión hasta destino, necesita una cobertura que integre todos los tramos, incluyendo transbordos y tiempos muertos en puerto. La mayoría de las pólizas vigentes tienen exclusiones para esas franjas, y el empresario se entera recién cuando presenta un siniestro”.
Tres brechas recurrentes
Según Giménez, en la experiencia de Ventus Group con empresas del sector existen tres déficit de cobertura que se replican: primero, pólizas de transporte que no distinguen entre tramo terrestre y marítimo, aplicando exclusiones al momento del siniestro. Segundo, carga asegurada con valores desactualizados hace dos o más años, sin reflejo del valor real de mercancía. Tercero, y más frecuente, ausencia de cobertura mientras la mercancía permanece en zona de transbordo portuario.
El contexto de siniestralidad agudiza la urgencia. Según la Multigremial Nacional de Transporte, en Chile se registra el robo de aproximadamente un camión diario, equivalente a cerca de 300 anuales. Durante el primer semestre de 2025, los robos a transporte de carga crecieron 31%. Empresas con múltiples siniestros han enfrentado alzas de hasta 40% en primas de transporte.
Marco regulatorio convergente
Las nuevas exigencias regulatorias se superponen. La Ley N° 21.659 de Seguridad Privada obliga a empresas que transportan o almacenan objetos de alto valor a presentar estudios de seguridad aprobados. La Ley N° 21.719 de Protección de Datos, que entra en vigencia en diciembre, impone estándares sobre geolocalización, seguimiento de entregas y datos de conductores que trascienden la logística tradicional.
Los puertos chilenos movilizaron más de 115 millones de toneladas durante 2025, un 3,57% más que el año anterior. En el primer trimestre de 2026, el Puerto de San Antonio registró 5,8 millones de toneladas, mientras que en Iquique las exportaciones crecieron 37% y la carga fraccionada y de proyecto, asociada a equipos para faenas mineras, aumentó 104%. En marzo de 2026, la carga movilizada por puertos nacionales subió 6,1% interanual.
Recomendación operacional
Giménez sostiene que las empresas que renegocien contratos logísticos deberían revisar sus pólizas con igual urgencia: “La Ley de Cabotaje va a cambiar la forma en que se mueve la mercancía en Chile. No es lo mismo asegurar una operación íntegramente terrestre que una que combina puerto, bodega y última milla. Las empresas que hoy revisan costos de flete deberían revisar sus coberturas con la misma urgencia. Si la logística cambia, la póliza tiene que cambiar con ella”.
El reglamento de la ley se encuentra actualmente en fase de consulta pública ante el Ministerio de Transportes. Para operadores logísticos y transportistas, la ventana para alinear coberturas con el nuevo esquema intermodal coincide con la implementación regulatoria.
Si vas a utilizar contenido de nuestro diario (textos o simplemente datos) en algún medio de comunicación, blog o Redes Sociales, indica la fuente, de lo contrario estarás incurriendo en un delito sancionado la Ley Nº 17.336, sobre Propiedad Intelectual. Lo anterior no rige para las fotografías y videos, pues queda totalmente PROHIBIDA su reproducción para fines informativos.
COMENTA AQUÍ
Este contenido lo puedes visitar en la página de sus creadores en:
