Estudio de 4.836 mediciones a 658 trabajadores identifica horarios de mayor peligro, diferencias de hasta 11 veces entre empresas y riesgos asociados a turnos consecutivos de noche.
El deterioro del estado de alerta en trabajadores de minería y transporte no ocurre de manera uniforme. Tiene horarios críticos, varía según la organización de turnos y tiende a concentrarse en grupos específicos de trabajadores. Esa es la principal conclusión de un estudio elaborado por EyeTech, empresa chilena especializada en análisis biométrico, basado en 4.836 mediciones realizadas a 658 trabajadores de siete firmas de minería y transporte entre octubre de 2024 y abril de 2026.
El análisis reveló que un 13,7% de las mediciones se ubicó en el rango de mayor riesgo, pero este promedio esconde variaciones significativas según el momento del día, la estructura de turnos y la empresa. Los resultados aportan evidencia para acciones preventivas frente a accidentes laborales en operaciones críticas.
Horarios y días de máximo riesgo
El riesgo se concentra en tres momentos específicos del día. Los niveles más altos ocurren antes de ingresos a turno entre las 5:00 AM (25,1% de riesgo) y 6:00 AM (23,1%), a media tarde entre las 16:00 (20,9%) y 17:00 (19,0%), y al cierre de jornada a las 20:00 (19,7%). En contraste, el período más seguro se ubica entre las 7:00 y 9:00 AM, donde el riesgo desciende a rangos de 5,3% a 9,1%.
El análisis también identificó una variable temporal crítica: los domingos registran un promedio de riesgo de 20,3%, escalando hasta 26,5% en el sector transporte, comparado con 12% a 14,2% el resto de la semana. Esta diferencia sugiere patrones de fatiga acumulada asociados a ciclos de descanso.
En operaciones mineras específicas, los turnos de noche consecutivos (noche→noche) mostraron un riesgo de 22,4%, significativamente mayor que pasar de día a noche (7,4%) o trabajar día→día (3,7%). Aunque estos resultados corresponden a una operación particular y no permiten atribuir causalidad exclusiva al patrón de turnos, aportan evidencia para diseñar intervenciones preventivas.
Diferencias organizacionales superiores a 11 veces
Las diferencias entre empresas resultaron incluso más pronunciadas que las observadas entre sectores. Mientras transporte registró 18% de mediciones críticas y minería 9,6%, las siete organizaciones evaluadas mostraron variaciones desde 1,9% hasta 21,5%, una diferencia de más de once veces entre extremos.
El comportamiento del riesgo también difiere según sector. En minería ocurre de forma gradual, permitiendo ventanas de intervención preventiva, mientras que en transporte es binario: 69,5% en rango bajo de riesgo, pero 18,0% directo en rango máximo. Esta estructura exige que los controles al ingreso sean la principal barrera preventiva en operaciones de transporte.
Tecnología biométrica en 15 segundos
El estudio utilizó una solución tecnológica desarrollada por EyeTech que analiza el estado de alerta mediante imágenes infrarrojas, biometría de iris e inteligencia artificial en solo 15 segundos. El software clasifica cada medición en una escala de seis rangos de riesgo, desde Rango 1 (mayor riesgo) hasta Rango 6 (menor riesgo), generando un indicador objetivo que permite tomar decisiones preventivas antes de iniciar tareas críticas.
Carmen Paz Álamos, gerente general de EyeTech, señaló: “Las diferencias observadas muestran el valor de contar con información que permita reconocer cómo se distribuyen las señales de alerta dentro de cada organización. Eso puede ayudar a focalizar controles y adoptar decisiones preventivas más informadas antes de iniciar una tarea crítica”.
Juan Tapia Farías, líder científico de EyeTech, agregó: “Una alteración puede responder a distintas causas y una medición aislada no permite establecer cuál es. El aporte de esta tecnología consiste en transformar información biométrica en un indicador objetivo y trazable que pueda integrarse con otros antecedentes operacionales”.
Implicaciones para seguridad operacional
Los patrones identificados en condiciones reales de operación pueden orientar nuevas investigaciones y estrategias preventivas frente a riesgos laborales que impactan tanto costos económicos como vidas. Si bien los resultados corresponden a las siete empresas estudiadas y no constituyen una muestra representativa a nivel país, su valor está en proporcionar evidencia para diseñar intervenciones específicas según horarios, turnos y organización del trabajo en cada operación.



