El metal cierra en US$ 6,66 por libra impulsado por retiros en Londres, reapertura de mercados chinos y tensión en oferta chilena. Promedio anual alcanza US$ 6,11, un 40,4% sobre 2025.
El cobre cerró la semana en US$ 6,66 por libra, registrando un alza de 2,3% respecto de los siete días anteriores. Con este resultado, el promedio anual del metal alcanzó US$ 6,11 por libra, mostrando un incremento de 40,4% en comparación con igual período de 2025, según reportó la Dirección de Estudios y Políticas Públicas de COCHILCO en su informe del viernes 9 de octubre de 2026.
Tres factores respaldaron la recuperación: los retiros de inventarios en la Bolsa de Metales de Londres, el retorno de compradores chinos tras el feriado y el impacto de la huelga de Centinela sobre la oferta chilena. Sin embargo, las expectativas de nuevas alzas de tasas de interés estadounidenses mantuvieron cautelosos a los inversionistas, limitando el impulso del precio.
China impulsa demanda con señales físicas fuertes
La reapertura de los mercados chinos reactivó las expectativas de reposición de existencias, generando un resultado clave: la prima de Yangshan —pago adicional por cobre importado— alcanzó US$ 125 por tonelada el jueves, su máximo nivel desde noviembre de 2022. Esta señal de demanda física coincidió con nuevas medidas fiscales para apoyar el gasto local e infraestructura.
No obstante, la debilidad del consumo interno chino aconsejó cautela. Los analistas evitaron asumir una recuperación generalizada del sector, aunque la reactivación post-feriado sí marcó un cambio en la dinámica de corto plazo.
Centinela genera tensión en la oferta minera
La huelga de dos sindicatos de minera Centinela, iniciada el 7 de octubre, elevó significativamente el riesgo sobre la oferta chilena de cobre. Los sindicatos advirtieron que una prolongación podría reducir a la mitad la producción de noviembre —aunque precisaron que se trataba de una estimación, no de una pérdida confirmada—, mientras la empresa mantuvo su proyección de producción.
En contraste, Kamoa-Kakula reportó resultados positivos: registró un alza de 19% en las ventas de cobre durante el tercer trimestre, mostrando una recuperación parcial de su oferta internacional y contrarrestando parcialmente las preocupaciones sobre la minería sudamericana.
Presión financiera limita el potencial alcista
Las actas de la Reserva Federal estadounidense mantuvieron abierta la posibilidad de otra alza de tasas antes de fin de año, aunque señalaron una posible pausa en octubre. El dólar mantuvo su sesgo apreciativo y los elevados rendimientos de largo plazo de los bonos del Tesoro encarecieron las compras y el financiamiento del metal.
La leve depreciación del dólar y una moderación en el precio del petróleo —junto con señales de diálogo entre Estados Unidos e Irán— proporcionaron un alivio parcial a estas presiones financieras restrictivas.
Inventarios globales suben, pero Londres se retrae
Los inventarios visibles en bolsas de metales aumentaron 12.917 toneladas, alcanzando 1.003.379 toneladas totales, un incremento de 1,3% en la semana. Sin embargo, la distribución fue desigual: Shanghái registró un alza de 51,6% tras el feriado, COMEX en Estados Unidos creció apenas 0,7%, y Londres cayó 4,8%.
Estados Unidos concentra el 70,9% del total de inventarios globales, con 711.610 toneladas en COMEX. Mientras Shanghái acumuló 58.744 toneladas, Londres mantuvo 233.025 toneladas pero con una prima por entrega inmediata de US$ 109 por tonelada el jueves, reflejando menor disponibilidad inmediata en ese mercado.
Primas y diferenciales entre mercados
Los contratos a tres meses se ubicaron en US$ 6,57 por libra en COMEX y US$ 6,54 en Londres, reflejando una prima estadounidense marginal de US$ 0,03 por libra. Esta brecha estrecha limita el incentivo para nuevos embarques hacia Estados Unidos, sujeto a costos de transporte y financiamiento. La incertidumbre arancelaria continuó influyendo en la distribución del metal entre regiones.
Escenario para la próxima semana
Cuatro variables serán determinantes: la capacidad de China para absorber su inventario acumulado mediante compras industriales; la continuidad de retiros en Londres; la duración de la huelga de Centinela y confirmaciones de su impacto real en producción; y los próximos datos de inflación estadounidense que orientarán expectativas sobre tasas de interés.
La evolución del precio del petróleo y las conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán seguirán condicionando costos y riesgo financiero en los próximos días, mientras inversionistas y operadores mineros monitorean el balance entre presiones alcistas de demanda y restrictivas de tasas.



