La incertidumbre sobre una propuesta gubernamental para obligar a subastar producción a terceros paralizó el proyecto en Sergipe y amenaza desarrollos de Equinor.
La petrolera estatal brasileña Petrobras congeló los estudios de ingeniería para la construcción de un gasoducto de US$ 1.000 millones diseñado para transportar gas natural desde sus yacimientos en aguas profundas frente a las costas del estado de Sergipe. La decisión de la compañía responde a la incertidumbre generada por una propuesta regulatoria del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, la cual busca obligar a los grandes productores a subastar cuotas de su producción a terceros, medida que amenaza con impactar también proyectos de la noruega Equinor.
De acuerdo con fuentes del sector consultadas por Reuters, la propuesta elaborada por la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) busca recortar los precios del gas para clientes industriales mediante ventas obligatorias en el mercado abierto, modificando las condiciones comerciales bajo las cuales se evaluaron los proyectos marinos.
Alcance de la regulación de la ANP y postura de la industria
El borrador del nuevo marco normativo de la ANP será presentado públicamente para iniciar un periodo de consulta con los actores del mercado, previo a la votación del directorio del organismo regulador. De ser aprobado, el esquema de subastas obligatorias para grandes productores podría entrar en vigor durante 2027.
La iniciativa ha generado una fuerte reacción entre las operadoras privadas y estatales. Fuentes de la industria advierten que la medida no incrementará la oferta total de gas en el país, sino que simplemente redistribuirá volúmenes existentes, afectando la certeza jurídica de los contratos. Desde la firma noruega Equinor enfatizaron que la previsibilidad regulatoria y la estabilidad de las reglas del juego resultan esenciales para autorizar proyectos que demandan inversiones multimillonarias y plazos de desarrollo superiores a una década.
Las especificaciones del megaproyecto de Sergipe y el impacto en Equinor
El trazado submarino proyectado por Petrobras tenía como objetivo conectar en tierra firme la producción de dos unidades flotantes de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) planificadas para el bloque de aguas profundas de Sergipe. La infraestructura está diseñada para procesar hasta 22 millones de metros cúbicos de gas natural y 240.000 barriles de petróleo por día, con fecha estimada de primera extracción (first oil) fijada para el año 2030.
La incertidumbre regulatoria se extiende de igual forma hacia el proyecto Raia en la Cuenca de Campos, operado por la noruega Equinor. La iniciativa, cuya entrada en operaciones comerciales está prevista para 2028, comprende el tendido de un gasoducto directo hacia Macaé en el estado de Río de Janeiro para aportar 16 millones de metros cúbicos diarios de gas, volumen equivalente a cerca del 15% de la demanda nacional de Brasil.
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